Juan Villoro,

Nuestras gastronomía fue un triunfo del sedentarismo hasta que empezamos a tener problemas de tránsito. La vida moderna es una expresión del caos. Los antojitos peregrinos existen desde hace mucho, pero nuestra manera de relacionarnos con la comida callejera se ha transformado, porque el chilango en el tránsito reclama otra alimentación: ya no come donde le agarra el hambre, sino donde lo suelta el tráfico.

No hay comentarios: