Efraín Huerta y Octavio Paz son en realidad la base de Los detectives salvajes), la poeta Cesárea Tinajero también es “creación” de Efraín Huerta, aunque habrá que reconocer la participación de Paz en la construcción de dicha “leyenda”.
La historia es la siguiente, y procuro ser breve.
Como recuerdan Huerta esperaba en los jardines de la Secretaría de Hacienda a que Octavio Paz saliera de trabajar para irse a caminar y platicar sobre literatura, pero había un tema que ocupaba gran parte de ese tiempo: el poeta César Tortolero, de quien Efraín Huerta había conseguido salvar un libro en medio de una quemazón organizada en Querétaro para acabar con la literatura impura. Esto en 1925. Bien sabemos que Huerta pasó parte de su infancia en Querétaro, cuando su familia huyó de Silao, León e Irapuato debido a la rebelión delahuertista.
El niño Efraín sacó el libro de la hoguera, leyó algunos poemas que contenía y memorizó uno. El libro, como pasa en estos casos misteriosos, desapareció cuando se mudó junto con su familia a la ciudad de México. Años después, cuando Efraín Huerta ya era el poeta de la ciudad, se encargó de preguntar a los poetas consagrados si sabían “algo” de César Tortolero. Nadie, con excepción de Germán List Arzubide, el estridentista, le supo dar razón de él (habrá que recordar que el estridentista Amadeo Salvatierra fue el encargado de ayudar a los detectives salvajes en su búsqueda de Cesárea Tinajero. Aquí se aprecia la enorme similitud de la ficción con la realidad).
Desde entonces y hasta que murió, Huerta se afanó en investigar y reconstruir la vida de este personaje misterioso. Su amigo Octavio Paz fue el único que le ayudó en tal empresa.
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